Levántate de donde estés. Deja de hacer lo que hagas. No digas ni una palabra más. Ve a tu habitación. Cierra la puerta. Pon música, tu música favorita, esa que tiene un mensaje precioso o una melodía perfecta. Cierra los ojos. Túmbate en la cama. Respira profundamente. Suelta el aire. Siente cada una de las notas. Deja que su sonido te transporte a otro mundo, el mundo de las cosas que no dices pero sientes. Hay dolor, tal vez demasiado, olvídate de él. Hay lágrimas, la mayoría derramadas por nada o por alguien que no se las merecía, ignóralas. Hay una tristeza muy profunda producida por una gran pérdida, ni te pares a pensar en eso. ¿Ves? Allí al fondo, una pequeña cajita. Brilla, es muy especial, está casi escondida en lo mas profundo de ti. Acércate a ella, no dejes que se aleje de tu vista ni un momento. Céntrate en ir a por ella. Cógela, con cuidado, es frágil. Ábrela. Ahí la tienes, ahí tienes la felicidad que tanto esperabas. Esa felicidad que se encuentra dentro de ti y que solo tienes que saber encontrar. Esa felicidad pura que se volverá a esconder en su pequeña cajita en un rincón olvidado en cuanto algo la asuste, pero que te dará fuerzas para seguir adelante durante mucho tiempo.
miércoles, 8 de febrero de 2012
Las cosas cambian, pero yo seguiré aquí para ti.
Estoy aquí, para ti. Aunque no lo creas. Las cosas pueden haber cambiado mucho, tal vez demasiado, pero si tú eres feliz así, yo lo soy también. Que no se te olvide nunca eso. Puedo parecer enfadada o molesta contigo, pero en realidad solo estoy triste: te echo mucho de menos. No me he movido ni un centímetro del sitio en el que estaba antes, a tu lado. Y ahí me voy a quedar, para siempre. No importa lo que pase y lo que nuestro alrededor cambie, tú siempre serás igual de importante para mi de lo que eres ahora. Es así la realidad. A veces puede parecer distinta, pero siempre que pienso en mi mejor amiga pienso en ti. En tantos buenos momentos juntas, tantas risas cuando no debíamos hacer ruido, tantas confesiones y ganas de hablar la una con la otra, tantas palabras, tanta confianza. Pienso en todo lo que daría por volver a pasar mas tiempo a tu lado, cuando nos alejábamos de todos para estar las dos solas y hablar en voz alta sin problemas. Todo eso fue hace muy poco, y parece que pasó hace muchísimo tiempo. No importa todo lo que haya pasado desde hace unos meses, sigues siendo mi mejor amiga, y no te olvides nunca de eso.
Sonríe, solo porque puedes.
Sonríe. Por todos los momentos felices que has vivido a lo largo de la vida. Sonríe porque no importa las malas experiencias del pasado. Sonríe, en todo momento. Sonríe para vencer a tus enemigos. Sonríe para iluminar el camino oscurecido por las sombras de las lágrimas. Sonríe para demostrar que vales mas que las cosas que te intentan derrumbar. Sonríe para que todos vean lo fuerte que eres. Sonríe, porque eres única y especial. Sonríe porque tus defectos te hacen perfecta. Sonríe y que nada te desvíe del camino a la felicidad. Sonríe porque tienes razones, porque tienes una sonrisa preciosa y porque puedes.
Ironías..
-Vamos a bailar.
+¡Yo no sé bailar!
-Es sencillo, vamos. Solo tienes que dejarte llevar. Yo te guiaré.
+¿Ves? No sé moverme, no puedo seguir el ritmo de la música.
-Sigue mis pasos. Derecha, izquierda. Adelante, atrás. Con suavidad, sintiendo cada una de las notas. Mas lento, acércate a mi.
+¿Qué pasará cuando acabe este baile?
-Que te besaré.
+¿Y después?
-Que te besaré, más.
+¿Te irás?
-No podría. Nunca sería capaz de alejarme de mi compañera de baile. Recuerda que soy un hombre de palabra.
+¡Yo no sé bailar!
-Es sencillo, vamos. Solo tienes que dejarte llevar. Yo te guiaré.
+¿Ves? No sé moverme, no puedo seguir el ritmo de la música.
-Sigue mis pasos. Derecha, izquierda. Adelante, atrás. Con suavidad, sintiendo cada una de las notas. Mas lento, acércate a mi.
+¿Qué pasará cuando acabe este baile?
-Que te besaré.
+¿Y después?
-Que te besaré, más.
+¿Te irás?
-No podría. Nunca sería capaz de alejarme de mi compañera de baile. Recuerda que soy un hombre de palabra.
Y si no blanca y negra, color sepia.
Cuando la realidad se torna blanca y negra, y las lágrimas tapan las sonrisas. Cuando el mal vence al bien, y el amor no supera cualquier obstáculo. Cuando no te sale la voz, y las palabras desaparecen sin dejar rastro. Cuando lo único que es capaz de acompañarte son las canciones lentas, y las nubes ocupan tu cielo. Cuando el sueño invade tus ojos, y la tristeza te impide dormir. Cuando lo que parecía real es mentira, y las mentiras se vuelven realidad. Cuando te despiertas cansado, habiéndote acostado con lágrimas en los ojos, habiendo dormido de hito en hito, habiendo soñado pesadillas. Cuando la persona a la que mas quiere se vuelve una extraña y la que menos esperabas se convierte en tu confidente. Cuando la vida da mil vueltas, cuando la noche y el día se alternan cientos de veces, cuando mas tristes estás, es cuando valen mas las sonrisas que regales.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)




